«Refugiados, Genocidio, Odio Racial: La Noche de los Cristales Rotos Sionista en Tel Aviv»
Código: 318367 Fecha: 2012/05/28 - 21:03Fuente: Richar Silversteinprint

Tel Aviv 2012–Berlín 1938
«Refugiados, Genocidio, Odio Racial: La Noche de los Cristales Rotos Sionista en Tel Aviv»

TEL AVIV-YAFFA, Entidad Sionista. (ABNA) - El día de hoy el régimen sionista de Israel se acercó un paso más a la Alemania nazi de 1938. 

 «Refugiados, Genocidio, Odio Racial: La Noche de los Cristales Rotos Sionista en Tel Aviv»

Agencia de Noticias de Ahlul Bait (ABNA) - En Berlín los nazis recorrieron las calles aterrorizando a los judíos, rompiendo vidrios de ventanas, quemando libros y sinagogas. En el barrio pobre de Tel Aviv llamado “Hatikva” (La Esperanza), la crema de los Übermenschen políticos de Israel, los kahanistasMijael Ben Arí, Itamar Ben Gvir y BarujMarzel, aterrorizaron a los trabajadores foráneos no-judíos que viven en ese barrio con violencia de multitudes y con nada menos que un pogromo:

Cientos de manifestantes se reunieron en el barrio…Hatikva…reclamando por la expulsión de los trabajadores migrantes africanos. Algunos atacaron a africanos que transitaban; otros rompieron los cristales de las ventanas de una tienda de alimentos que vende a la comunidad de trabajadores migrantes y la saqueó. Otro grupo de manifestantes detuvo un vehículo de transporte y buscó trabajadores migrantes entre los pasajeros, mientras golpeaban las ventanas del vehículo.

La multitud gritaba “el pueblo quiere que los sudaneses sean deportados”, y “infiltrados fuera de nuestro hogar”. La diputada de la Kneset (Parlamento israelí) MiriRegevsijo que “los sudaneses son un cáncer en nuestro cuerpo”. 17 manifestantes fueron arrestados.

Los manifestantes expresaron su desaliento con la forma de tratar “el problema” de los extranjeros que solicitan asilo en Israel por parte del gobierno, especialmente con el Primer Ministro Biniamín Netaniahu. Algunos portaban carteles de apoyo al Ministro del Interior Eli Yshai, quien se pronunció a comienzos de esta semana por la expulsión de los extranjeros que solicitan asilo.


La marcha fue organizada por el Miembro del Parlamento Mijael Ben Ari, del partido Unión Nacional, conjuntamente con los activistas de extrema derecha Itamar Ben Gvir y BrujMarzel, quien dirige un grupo de seguridad vecinal en el sur de Tel Aviv.

…Uno de los oradores…llamó a crear un partido político que liderara la expulsión de los trabajadores migrantes no-judíos. –“No es racismo”, insistía.

Mi amigo, el periodista israelí Jagai Matar, fue también asaltado durante las festividades. Los hechos lo sacudieron considerablemente, y aún se está recuperando. Mientras tanto, ha escrito un artículo en su blog (en hebreo) titulado “Camino a un linchamiento”.

¿Quiénes son estos refugiados? Son del sur de Sudán, una nación que está todavía destruida por una guerra civil [alimentada por Israel], y descendiendo rápidamente hacia el caos impuesto por el gobierno central sudanés. Este es el mismo gobierno responsable por el genocidio de Darfur. Refugiados, genocidio, odio racial: ¿no suena familiar?


Esta noche Tel Aviv –y por extensión la entidad sionista de Israel- se ha vuelto algo verdaderamente odioso y horrible.

Si uno observa los pronunciamientos de los líderes “responsables” del país, uno los puede ver adaptándose a las posiciones de extrema derecha “populares”: el Ministro del Interior Eli Ishai impreca contra los sucios africanos. El Fiscal General dice que está listo para proveer el apoyo legal para las deportaciones en masa. El Primer Ministro –un tipo que nunca albergó simpatías por los oprimidos, judíos o no judíos- va a sacrificar a estas pobres almas en un santiamén a cambio de ventajas políticas.


Esto, por supuesto, es la repetición del mensaje de extrema derecha, neonazi, de muchos partidos políticos europeos como la Liga de Defensa Inglesa, el Frente Nacional de Marie Le Pen, etc. Es un eco del manifiesto anti-inmigrantes de Anders Breivik, antes de que asesinara 77 jóvenes noruegos liberales.


Supongo que no es sorprendente que haya tal venenoso movimiento político en desarrollo en Israel, el cual, después de todo, no es inmune al mismo veneno que infecta el cuerpo político europeo y estadounidense.

Pero nosotros, los judíos, hemos sufrido este destino por nosotros mismos. Perpetrarlo contra el débil y el vulnerable de Tel Aviv es un verdadero shande (vergüenza en Idish). Es menos que reconfortante pensar que Israel planea una similar expulsión masiva de sus propios inmigrantes para apaciguar la furia de la bestia de la xenofobia israelí.

A las sombras de la ocupación de los territorios palestinos y del trato brutal de Israel hacia los palestinos, los trabajadores foráneos no judíos son los palestinos, los negros de Israel. Al igual que los palestinos, ellos no tienen estatus legal dentro de Israel. Esto los vuelve invisibles, impotentes y a la merced de quien quiera explotarlos.

La única diferencia entre los dos grupos es que los trabajadores foráneos no judíos se encuentran dentro del estamento político israelí, mientras que Israel ha tenido éxito en excluir a los palestinos (así lo cree) del estamento político.

© 2005-2011 AhlulBait News Agency (Agencia de Noticias de Ahlul Bait). Todos los derechos reservados. Se autoriza la reproducción de esta noticia citando la fuente ABNA.ir

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